25 agosto 2010

Miss Universo, ¿para que sirve este concurso?


Miss Universo, ¿para que sirve este concurso?

La mexicana Jimena Navarrete Rosete, de 22 años gana el certamen este año

La nueva Miss Universo, la mexicana Jimena Navarrete Rosete, de 22 años decidió abandonar sus estudios de nutrición para dedicarse profesionalmente a la carrera de modelo. Del anonimato más absoluto se convirtió en la estrella de los medios y hasta en su cuenta en Facebook pasó de los 4.000 seguidores a 25.000. Conseguir la corona de la más bella del planeta abre el camino a la fama y al dinero, pero también al debate sobre si este evento es negocio, cultura o un paso más a la degradación de la mujer.
 
Jimena Navarrete en pocas horas se convirtió en el tercer nombre más buscado en Google, su imagen fue emitida por la cadena de televisión NBC y Telemundo, en EEUU, quienes a su vez lo retrasmitieron a numerosos países.
Su rostro quedó grabado en la mente de millones de espectadores que vieron la ceremonia de coronación y sus fotos en los periódicos de todo el mundo. Esta repercusión era la máxima aspiración de las 85 candidatas que esperaban convertirse en Miss Universo 2010.
Estas chicas han desfilado y posado en bañador, con sus trajes nacionales, vestidas de gala, sobre altos tacones y con peinados exuberantes que destacaban su belleza.
Esta ceremonia se repite desde hace medio siglo cuando se creó este evento. Ahora, 50 años después la pregunta llega por su propio peso. ¿Para que sirve Miss Universo?
Hay respuestas para todos los gustos, como la del bloguero experto en estos temas, entrevistado por el medio británico, Héctor Joaquín Colón que cree que "es una celebración de la belleza" y más que eso, "una subcultura", asegura.
La feminista colombiana Magdalena León, por su parte, considera que la razón cultural que puede existir detrás de un evento como este es bastante secundaria. En su opinión, lo que mantiene vigentes los Miss Universo, Miss Mundo, Miss Venezuela, Miss Colombia o Nuestra Belleza de México es el dinero que generan estos concursos.
Para León, estos encuentros "han existido y seguirán existiendo mientras las sociedades y el consumo los muevan".
Y el interés no es solo para el mundo de la moda, explican los expertos. En esta edición, por ejemplo el concurso ha generado más atención en la prensa estadounidense que en el pasado.
"En parte porque ha sido expuesto como un evento para promocionar la ciudad, de Las Vegas, una de las más golpeadas por la crisis económica", afirma Carlos Chirinos, corresponsal de la BBC en Washington.
Para el periodista la transmisión en horario estelar por NBC es un indicativo del grado de exposición que han querido darle los organizadores del evento en un país que sigue con fanatismo los concursos de belleza.
Miss Universo y la imagen femenina
A pesar de la batalla interminable por la igualdad de la mujer en las sociedades actuales estos concursos mantienen despiertos los sueños de muchas chicas que aspiran a ser coronadas como las más guapas del mundo.
Colón, le resta importancia y explica que "es un atajo para hacer una carrera en la televisión, cine o cualquier otro medio. Hoy todas quieren tener un programa en la tele, o quieren ser actrices o cantantes".
Alicia Machado, Miss Universo 1996, es actriz de telenovelas. La mexicana Lupita Jones, coronada cinco años antes, es la organizadora de Nuestra Belleza de México. Pero quizás la que haya llegado más alto fue la venezolana Irene Sáenz, Miss Universo 1981, quien fuera alcalde de un municipio de Caracas, gobernadora del estado Nueva Esparta y hasta candidata a la presidencia de Venezuela.
Para la Organización de Miss España, segñun la BBC, estos concursos se mantienen vigentes porque lo que busca es a "una representante de la mujer actual". "Una mujer bella, pero además que pueda representar la cultura de un país, que esté preparada académicamente y que tenga los valores morales necesarios para cumplir con muchas de sus funciones".
La feminista colombiana, sin embargo, es más crítica al rechazar que estos concursos le den "más poder a las mujeres" y califica de "degradante" los concursos de belleza, donde "exhiben a la mujeres como vacas en un corral".
Hay historias de chicas a los que la corona le abrió un abanico de posibilidades, desde contratos millonarios en el cine, el mundo de la moda. Hay otras, como Miss Australia 2007, que ahora está buscando trabajo.